Yacimiento Arqueológico Lomo de La Fajana

La estación de grabados rupestres del Lomo de la Fajana fue descubierta, de forma casual, a principios de mayo de 1982. Se considera el panel de grabados rupestres de tipo geométrico más interesante e impresionante de la isla de La Palma. Éste reúne dos condiciones esenciales que lo hacen única dentro de los más de 400 yacimientos de este tipo que actualmente se conocen en la isla. Por un lado, se puede considerar como un único panel que cuenta con la temática más compleja y abigarrada de la etapa prehispánica palmera. Y, por otro lado, cuenta con 6 circulíformes ejecutados con la técnica del picado, con motivos complejos en su interior, que han sido bautizados como “soliformes” y que, hasta el momento, no han vuelto a descubrirse otros de características parecidas.

Este yacimiento se sitúa en la orilla superior de la margen izquierda de una amplia depresión, por cuyo fondo discurre una barranquera que desagua en el Barranco de las Canales. El soporte es un gran afloramiento rocoso que forma los paredones verticales que delimitan el andén superior de la misma. Es interesante destacar que desde este yacimiento, a diferencia de los petroglifos de El Verde situados en la parte baja del barranco y con una escasa visibilidad del entorno, se domina una extensa y extraordinaria panorámica hacia el norte (Pico Bejenao) y el oeste (Valle Aridane y laderas de Amagar, El Time y Punta de Juan Graje). Está totalmente aislada y alejada de otros conjuntos arqueológicos de habitación, como los poblados de cuevas de Tenerra, al este, y Salto de Pedro, al oeste.

Esta circunstancia contribuye a otorgarle un valor de santuario de valor mágico-religioso en torno al cual se reunirían los benahoaritas de los alrededores para rogar a sus dioses, entre otras cosas, que les mandase las ansiadas lluvias otoñales e invernales. El yacimiento arqueológico más cercano está formado por una pequeña covacha natural que se encuentra a unos 200 metros cauce abajo del afloramiento rocoso en que se sitúan los petroglifos del Lomo de la Fajana. La cavidad se abre en la base de los paredones verticales, de unos 5 metros de altura, que delimitan la margen derecha del Barranco de Tenisca-Las Canales. La covacha, actualmente, apenas si está separada por unos 5 metros de cauce actual y en su piso se aprecian huellas evidentes de que el agua penetró en su interior con bastante frecuencia. En su interior aparecieron escasos restos arqueológicos superficiales como fragmentos de cerámica sin decoración, lascas de basalto y pedacitos de huesos. Aunque, sin duda, el dato más interesantes es la existencia en el extremo izquierdo, y por la parte interna de la cavidad, a un metro por encima del suelo, de un petroglifo en el que se representa un meandriforme de muy pequeño desarrollo, que fue ejecutado con la técnica del picado fino y muy superficial. El panel está expuesto hacia el este y su orientación es norte-sur.

El conjunto arqueológico del Lomo de la Fajana está compuesto, en realidad, por 4 estaciones de grabados rupestres diferenciadas, aunque muy próximas entre sí. Tres de estos yacimientos habían pasado completamente desapercibidos ante la espectacularidad del Lomo de la Fajana I y porque, además, fueron descubiertos es distintos momentos con posterioridad al hallazgo del conjunto principal en 1982.

Paneles

Pulsa sobre alguno de los paneles para saber mas:

Panel 1

Panel 2

Panel 3

Panel 4